
Ardillas en la ciudad: cómo convivir con la fauna silvestre urbana de forma responsable
Cada vez vemos más ardillas en parques y barrios. Descubre por qué ocurre, qué NO hacer y cómo convivir responsablemente con la fauna urbana.
Marcela Cortés Fernández - Ing. Ambiental
1/21/20263 min read

Cada vez es más común ver ardillas en la ciudad: en parques, jardines, barrios residenciales e incluso en techos y cables eléctricos. Para algunas personas son un símbolo de naturaleza urbana; para otras, una molestia o una “invasión”.
Pero la pregunta correcta no es por qué están aquí.
La pregunta es: qué hicimos nosotros para que tuvieran que estarlo?
En el Día Mundial de la Ardilla, vale la pena ir más allá de su imagen simpática y reflexionar sobre la fauna silvestre urbana, la pérdida de hábitat y la responsabilidad que tenemos como habitantes de ciudades que siguen creciendo sobre los ecosistemas.
Las ardillas no invaden: se adaptan a la ciudad
Las ardillas son animales silvestres con una gran capacidad de adaptación. Históricamente han habitado bosques, zonas arboladas y corredores ecológicos donde encontraban alimento, refugio y espacios seguros para reproducirse.
La expansión urbana, la tala de árboles y la fragmentación de los ecosistemas han reducido drásticamente estos hábitats. Como consecuencia, muchas especies se ven obligadas a desplazarse hacia entornos urbanos.
Por eso hoy vemos más ardillas urbanas en parques y barrios: no porque hayan “invadido” la ciudad, sino porque la ciudad ocupó su territorio.
La presencia de animales silvestres en ciudades es una señal clara de que los límites entre lo natural y lo urbano ya fueron cruzados.
El rol ecológico de las ardillas en la biodiversidad urbana
Aunque pocas veces se menciona, las ardillas cumplen un papel clave en la biodiversidad urbana y en el equilibrio de los ecosistemas.
Cuando estas funciones se alteran o desaparecen, los ecosistemas, sean urbanos o rurales, se vuelven más frágiles.
🌰 Dispersión de semillas
Al enterrar y olvidar semillas y frutos, contribuyen a la regeneración natural de árboles y plantas, incluso dentro de las ciudades.
🌱 Salud de los ecosistemas urbanos
Su actividad favorece la aireación del suelo y la dinámica natural de los espacios verdes.
🧩 Indicadores ambientales
La presencia de ardillas y otra fauna silvestre urbana puede reflejar el estado de los corredores verdes y la conectividad ecológica en una ciudad.
Convivencia con fauna silvestre urbana: errores comunes
Convivir con la fauna silvestre urbana no significa intervenirla, tocarla o alimentarla. Al contrario, muchos de los problemas que enfrentan las ardillas en la ciudad provienen de acciones humanas mal informadas.


¿Cómo convivir con la fauna silvestre urbana de forma responsable?
La convivencia con fauna silvestre es posible si se hace desde el respeto y la información.
Cuidar y proteger árboles y zonas verdes
No dejar residuos orgánicos expuestos
Mantener a las mascotas bajo control
Evitar el contacto directo
Contactar a autoridades ambientales si un animal está herido
Muchas veces, la mejor forma de ayudar es no interferir.
Las ardillas como indicador ambiental en las ciudades
Las ardillas son un reflejo de cómo estamos gestionando nuestros territorios urbanos. Su presencia nos recuerda que:
Las ciudades también son ecosistemas
La fauna silvestre urbana no es decorativa
La conservación ocurre donde vivimos, no solo en áreas protegidas
En países como Colombia, donde la biodiversidad es alta pero los procesos de urbanización avanzan rápidamente, aprender a convivir con los animales silvestres en ciudades es una necesidad urgente.
Día Mundial de la Ardilla: más conciencia, menos romantización
Celebrar el Día Mundial de la Ardilla no debería quedarse en una imagen tierna o una publicación simbólica. Debería invitarnos a reflexionar sobre:
Cómo construimos nuestras ciudades
Cómo tratamos a la fauna que se adapta a ellas
Qué tan dispuestos estamos a convivir en lugar de controlar o desplazar
En Pangea Verde creemos que la educación ambiental comienza cuando dejamos de ver a la naturaleza como algo ajeno y entendemos que compartimos territorio.
Cuidar a las ardillas es también cuidar la fauna silvestre urbana, los ecosistemas y, en última instancia, nuestra propia calidad de vida.
